Hace veinticinco años, en las primeras horas del 17 de enero de 1991, comenzó en el Golfo Pérsico "la Operación Tormenta del Desierto", la guerra contra Irak bajo la presidencia de George H.W.Bush (padre), que abrió la fase histórica que todavía estamos viviendo. En esta guerra, preparada y provocada por Washington participaron, junto con los Estados Unidos, los ejércitos francés, italiano, griego, español, portugués, belga, holandés, daneses, noruegos y canadienses.

Desde entonces, los conflictos no se han detenido, con un escalofriante número de muertes, dolor y destrucción: Irak, Yugoslavia, Afganistán, Ucrania, Líbano, Gaza, Siria ...

Estados Unidos, con la inefable colaboración de Europa, no ha parado de estimular los conflictos en el área del Golfo, con el fin de reforzar sus intereses en una región claramente estratégica por los intereses del capitalismo.

La  Asociación la Marea Azul quiere seguir con la revolución de las escaleras. Los técnic@s que trabajamos para movistar, subcontratados y autónomos; los que realizamos antes del verano una huelga de 75 y 85 días, nos vamos corriendo desde Bilbao hasta Barcelona, 674 km en total, para retomar nuestra lucha y ayudar a la de cualquier sector que se encuentre precario como nosotr@s.

¿Qué haremos? 
Vamos a hacer un correscalas. Marchar corriendo desde Bilbao hasta Barcelona por etapas, con relevos, realizando también charlas y actos reivindicativos, mostrando nuestra lucha, recabando el apoyo de todos los colectivos, asociaciones, ayuntamientos, sindicatos, personas, etc.  

¿Por qué lo haremos?
Correremos desde Bilbao
para denunciar la represión posterior a la huelga y exigir la vuelta al trabajo de los más de 60 compañer@s que han sufrido despidos o se han visto impedidos de continuar trabajando.   

Salirdeleuroperoya

 

En unos pocos días concluirá este frenético año electoral, sin embargo el espectáculo no habrá terminado.  En breve contemplaremos los juegos de poder entre la vieja élite política y los nuevos partidos, entre los intentos de recambio del régimen anterior bipartidista, para que todo siga igual, y la apertura de un periodo de inestabilidad política.

Las elecciones han sido un paréntesis engañoso; lo han dicho claramente los representantes de la Comisión Europea: la economía española todavía no está “sana”. Para los eurócratas es necesario una nueva oleada de recortes en el gasto social para alcanzar los objetivos de déficit y deuda.

En resumen, la crisis que afecta al reino de España seguirá su senda hacia la barbarie. Lo hará en todas sus dimensiones: política, territorial, social y económica.